lunes, 18 de noviembre de 2013

El drama de vivir en un país telenovelero


Oh sí, yo sé que todos AMAMOS las telenovelas mexicanas.


Estas bonitas producciones educativas que derrochan talento por todos lados. Con personajes épicos y situaciones inimaginables, ¡Y qué decir de esos finales impredecibles!

Esta vez no quiero platicarte sobre los sabios y hermosos mensajes que nos dan.

Muy pocas veces he hablado del tema  –Está bien. Nunca lo he hecho– debido a que es un tabú entre mis amigos, y es que las telenovelas dan tanta pena ajena que no vale la pena hablar de ello, peor aún: Decir que uno ha visto una es como la vergüenza más grande –Ok, exagero un poquito –.

Mí pasado obscuro telenovelero.

“Yo nunca he visto una telenovela”

No te voy a mentir, yo veía casi todas las novelas hasta hace unos años, cuando comenzó mi época friki de ver anime y doramas… pero bueno eso ya te lo platicare en otra ocasión.

Desde pequeña –Mejor dicho: “Desde que tengo memoria”– veía telenovelas, en especial aquellas infantiles. Recuerdo que las veía con mi abuela y tiempo después se me hizo algo normal. Realmente no las veía, solo estaba prendida la televisión mientras todos hacían sus respectivas actividades, era como para ambientalizar el hogar (?)
Ahora gracias a ello, me sé la mayoría de los nombres de los actores que trabajan en estas producciones –Que aparte la televisora se empeña en ponerlos una y otra vez, como si no hubieran más actores en el mundo–.

Debo de admitir que amé, amo y amaré los buenos temas de telenovela.



Y que amé solo a tres telenovelas que realmente seguí y vi sus capítulos.
-Cadenas de amargura 1991
-Corazón salvaje 1993
-El cuerpo del deseo 2005

Triste realidad

Desgraciadamente tengo unos padres telenoveleros que ven casi desde que comienza la primera telenovela a las 4pm hasta las 12pm.
Gracias a esto, sé el título de las novelas que actualmente están en transmisión, porque cuando voy a comer o a cenar, no me queda más que escucharlas o verlas porque mis padres las están viendo, incluso cuando voy a la cocina o al baño las escucho, es más, desde mi cuarto las escucho -Ni ahí estoy a salvo-.

Un tiempo intente escuchar música mientras comía, después intente comer en mi recamara, pero me dio flojera y preferí ir a comer en la mesa como la gente.

Pero siempre... Siempre que voy a tragar, me tocaba la puta mala suerte de que pasara una asquerosa escena pornográfica.










¡Que alguien me ayude! 

4 comentarios:

  1. '' Siempre que voy a tragar, me tocaba la puta mala suerte de que pasara una asquerosa escena pornográfica. '' ¿Así o mas mala suerte?
    Excelente entrada, y de hecho yo tampoco soy telenovelera. Siempre me toca verlas cuando estoy cenando y tengo que admitir que las novelas de ahora... SON UN ASCO. Gracias, gracias =)

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  2. Fijate que curioso; También todo el mundo ama a Justin Bieber. "Desde que tengo memoria" ¡¿CUANDO TU HAS TENIDO MEMORIA?!

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  3. @Yamileth Nyaa ¡Y me volvió a pasar! Ayer fui a cenar y unos tipos "equis" de la novela se estaban fajando (~ ^ ~)

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  4. @Haydeé Es porque quizá mi memoria comenzó hace unos días (?)

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